¿Quien no tiene al típico tío cebolletas en la familia? Pues yo pensaba que no lo tenía, pero desde hace unos meses los indicios me dicen que sí, que lo tengo, y además está hecho un picha brava.
Resulta que en 2004 mi tío salió en los medios porque se decía que se había llevado a una compañera, alias amante, de viaje a París haciéndola pasar por periodista. Oye, que cada uno haga lo que quiera con su vida, pero es que mi tío, el cachondo, no pagó el viaje de su bolsillo, si no con dinero de la Consejería de Transporte, perdón, quería decir que lo pagó con dinero de otros, vamos de todos. Y encima, el pardillo iba acompañado en el mismo viaje con 27 periodistas. Si es que para cualquier cosa hay que tener un mínimo de inteligencia. En fin, ¡Que crisis familiar la de entonces! Primero deciden expulsarle, él dice que no. Pues nada, al día siguiente, le retiran todos sus cargos menos uno (lo que permite la ley). Mi tío dice que se paga el viaje de su bolsillo, pero que no sé va ni con agua caliente. Bueno, al final, deciden que ya tiene suficiente castigo y le dejan quedarse.
Pasa el tiempo. Pero la buena mierda siempre sale a flote y el año pasado, allá por principios de año salta otro escándalo. Una supuesta agresión a un taxista y un "sinpa" en toda regla. Ole!!! y para defenderse dice que el taxista era un facha chiflado, dicho en el típico vocabulario técnico. Que gracia tiene este hombre. La familia no dice ni esta boca es mía.
Pero no pasa mucho tiempo hasta que nuestro tío se fue a Cuba con 100.000€ debajo del brazo para un proyecto solidario. Al cual, directamente solo llega un 40%. Y además aparecieron unas fotos en compañía de chicas menores de edad. Qué buena publicidad nos hace.
Ahora, recién estrenado el 2012, nuevamente el nombre de mi familia, por culpa de este tío, aparece en los medios de comunicación por una imputación en el TSJM por acoso sexual en el ámbito laboral. Con una fianza, de ni más ni menos que 100.000€. ¿Alguien dirá algo? ¿Alguien tomará las riendas y hará algo con este señor?
En todos sitios cuecen habas, siempre hay una manzana podrida, pero ¿cuánto tenemos que aguantar? Dinero público para beneficios personales, agresiones, viajes a Cuba, acoso sexual y todo ello barnizado con caspa, mucha caspa.
Mi familia es digna. Nos unen unos ideales y una lucha común. Luchamos por defender la integridad de los trabajadores y la transparencia de los cargos públicos. Estamos en la calle con los que más lo necesitan, y lo hemos estado desde el principio de los tiempos. Nos negamos a que los bancos nos gobiernen a través de políticas neoliberales que lo único que buscan es el control, por parte de unos pocos tecnócratas, del dinero de todos. Nos negamos a que nuestro dinero se destine, mediante movimientos especulativos, a llenar los bolsillos de unos pocos que crearon una crisis y se benefician de ella.
Pero, ¿cómo defiendo todo esto si tenemos a alguien así entre nosotros? ¿Cómo se hace, cuando alguien te pone la cara colorada hablándote de tu tío el mafioso? ¿Cómo puede ser que cuando pides explicaciones a los máximos responsables, estos miren para otro lado, aludiendo a que no conocen los entresijos de lo que pasa delante de sus narices? ¿Cómo puede ser que una sola persona nos ponga a todos en aprietos, con crisis internas y en el punto de mira de la opinión pública?
Día a día mucha gente, entre la que me incluyo, luchamos por defender nuestro buen nombre, para que la mala imagen no eclipse las buenas ideas, propuestas y políticas que tenemos. Y llega un personaje como este y lo tira todo a la basura en un momento y lo más fuerte es que parece que no pasa nada.
